jueves, 31 de enero de 2019

YO LE PIDO A LA VIDA


Yo le pido a la vida...

Yo le pido a la vida…
a la adolescencia volver.
Sustantivo inadmisible
no me pidas imposibles
tendrías de volver a nacer.

Yo le pido a la vida…
porque me arrugas la piel
yo la pregunto por qué-?
a mi pregunta responde.
Mira sin escritura soy ley.

Yo la pido a la vida…
devuélveme aquel aliento.
Perdona pero lo siento
lo pasado ya no vuelve
soy la vida y no miento.

Yo la pido a la vida…
sentir quisiera aquel yo
y activar lo que dejo
aquel deseo de pubertad
en la glorieta del amor.

Yo le pido a la vida…
aquella llama de pasión
de aquel beso entre dos
en la mocedad es deseo
y de abrazar un estrujón.

Yo le pido a la vida…
que vuelva el pasado aquel
muchos recuerdos de el
muchos sabores gozosos
dulces como la miel.

Yo le pido a la vida…
el debe de ayer, me lo de hoy
lo pide mi alma a vos
quiero esa cuenta saldada
o en morosos te pone Dios.

Yo le pido a la vida…
aquella época, traiga aquí
muy ilusionante para mí.
Aunque insistas no te doy
soy la vida y soy así.

                      JUAN GARCIA INES






VOLÁTIL IMPULSO

Volátil impulso

Entre bruma, difusas emociones
por la mente pululan sin lamentos
es historia de lejanos momentos
con caricias cargadas de pasiones.

Tengo muchas y sobradas razones
cuando medito, salen argumentos
y trazo  líneas con  mis contentos
y a esté pliego lo lleno de ilusiones.

Por el camino de tierra y tomillos
transitaban esos labios ardientes
armonizados con canto de grillos.

Eran si, sentimientos atrayentes
eran deseos de aquellos chiquillos.
Volátil impulso de adolescentes.
 

                                       JUAN GARCÍA INES 

UN NO ME ATREVO ILUSIONADO


Un no me atrevo ilusionado

Yo no sé cómo expresarlo
en mi tengo un gran tormento
pues deseo tu compañía
a decirlo no me atrevía
siempre eludía el momento.

Y tú..! De mi sentir ignorante
mis ojos te iban siguiendo
me dormiría en tus caricias
tu mirada harían mis delicias
para mi mal, serian remedio.

Por tu andar vagabundeo
cuando pasas por mi lado
decirte algo yo no puedo
en mi mente mucho enredo
cuando te vas alejando.

Sufre mi alma, que entiende
a lo que nada dice y desea
la tímida lengua se esconde
y con el silencio responde
solo mi presuponer fantasea.

Quiera dios que algún día
probara un decir te quiero
 derrotar poder la timidez
desterrando a la sensatez
y vocearlo al mundo entero.

Si éste mi deseo, fuera el tuyo
colmaría mis anhelos
darte un beso una locura
poder abrazar tu figura
sería como tocar los cielos

Que ilusoria mas ficticia
sin palabras querer seducir
lo emocional paga un peaje
pues guardado queda el mensaje
ese que no me atreví a decir.

Mis pretensiones eran nubes
que el tiempo ha volatizado
fueron fantasías de pubertad
enrejadas vivían su libertad
el no me atrevo ilusionado.

                              JUAN GARCIA INES


INDICADOR SOCIAL


Un indicador social
LOS DIENTES

La dentadura será un fiel reflejo
que los marca la pobre economía
que a la boca altera su anatomía
de la insuficiencia será un espejo.


Vivir sin los dientes es muy complejo
al no degustar la gastronomía
y que a la existencia la carcomía
tanto en ese joven como en el viejo.

Llevar comida a la boca un suplicio
y puede que no sea racional
para las encías un sacrificio.

Cuando la diferencia es abismal
con mi pensar a la miseria enjuicio
los dientes un indicador social.

                                JUAN GARCÍA INES


SUFRE MI ALMA


Sufre mi alma

Sufre mi alma que está viva
 todo lo que ocurre siente
respirando el mal ambiente
y no quiere ser objetiva.

Sufre mi alma que está viva
ella aguanta lo que puede
no quiere que la maldad ruede
y contra ello es sensitiva.

Sufre mi alma que está viva
colmada está de tristeza
respondiendo con aspereza
pues no quiere ser cautiva.

Sufre mi alma que está viva
por esta sociedad insana
culpable la raza humana
con un mundo a la deriva.

Sufre mi alma que está viva
al ver la injusticia pasar
aunque muy a su pesar
todo lo que ocurre archiva.

Sufre mi alma que está viva
en esta redonda tierra
interminable es la guerra
lo siente por que es lesiva.

Sufre mi alma que está viva
por lo que debiera y no es
girando todo al revés
y de optimismo la priva.

Sufre mi alma que está viva
por lo que el pudiente ofrece
a la existencia la envilece
con su bondad negativa.

Sufre mi alma que está viva
por todo lo que acontece
porque la necedad florece
y la corrupción se cultiva.

Sufre mi alma que está viva
y sufriendo no se ha quebrado
si la situación la a penado
siempre estará a la ofensiva.

                            JUAN GARCÍA INES


SOY HIJO DE...2ª PARTE


Soy hijo de… 2º parte
Soy un hijo del cuartel
de la mili y disciplina
de acatar sin discutir
del fusil y la jeringa
de la rigidez e instrucción
del cabreo y la rutina.

Soy hijo de la ciudad
del estrés y de los ruidos
del aburro y diversión
de la soledad y los olvidos
del sosiego y alboroto
del estrujón  y amoríos.

Soy hijo de la fabrica
de los hierros y motores
del Palmer y pie de Rey
de la ficha y los relojes
de los recintos tapiados
de aciertos y de errores

Soy hijo de la asamblea
del debate y el ardor
de la inquietud y la calle
de algarabías y el clamor
de carreras y escondrijo
de la lucha y el temor.

Soy hijo de los casales
del baile y computadora
de las clases y la escucha
del dialogo a todas horas
de la ilusión y el empeño
y de escritura soñadora.

Soy un hijo de los años
del favor y la maldad
de la verdad y la mentira
de la sensatez y necedad
del presente y el pasado
de sombras y libertad.

Soy hijo de casi todo
lo que falta no lo sé
lo completo es dudoso
pues llegar pudiera ser
el soñar despierta sueños
y en lo ilusorio tengo fe.

                            JUAN GARCÍA INES


SOY HIJO DE ...


Soy  hijo de …!

Soy hijo de la esperanza
de alegría y desventura
de la misa y el rosario
de la escuela y la lectura
de protesta y asamblea
y de lustros de censura.

Soy hijo de la montaña
cuanta memoria la mía…!
camine por encinares
y entre sus ramas crecía
su producto vareaba
y leñador cuando debía.

Soy hijo de los viñedos
de sus cepas y racimos
de los cestos y lagares
de las bodegas y vinos
de la bota y el buen trago
y de los tactos perdidos.

Soy hijo de las albarcas
del terrón y del arado
de la hoz y del rastrojo
de la era, trillo y tamo
del sudor y la cosecha
que se adjudicaba el amo.

Soy hijo de la calle
de aquella alpargata roja
con suela para dos pasos
y a los dos pasos ya rota
el agua estaba al acecho
y por las aberturas galopa.

Soy hijo de los eriales
del sendajo y del tomillo
de la amapola y el cardo
y atisbos de pastorcillo
del frio y las tormentas
y de los cantares del grillo.

Soy hijo de dos escuelas
de la azada y la grafía
del esfuerzo y la escasez
de la palabra y la porfía.
El tiempo nunca se pierde
aunque a veces se olvida.

                                JUAN GARCÍA INES