El asno que quería ser caballo
Yo tenía un borriquito
que «Morito» le llamaba;
cuando «¡arre!» le decía,
como un caballo trotaba.
Cuando «¡arre!» le decía,
corría con gran descaro;
sonaban sus herraduras
al chocar con el guijarro.
Él quiso nacer caballo,
el creador le dijo no…
su grito era el rebuzno,
pues relincho no le dio.
A veces montaba a pelo,
otras sobre la albarda;
con orejas de lampazo
mi palabra escuchaba.
Aunque él no relinchaba,
tenía gran parecido,
en la forma en que trotaba,
con su paso decidido.
Cuando su nombre sentía,
su morro me restregaba;
eran besos de cariño
porque muy contento estaba.
Me susurraba al oído,
y en su pena yo escuchaba:
—«Yo quisiera ser caballo,
La natura me lo negaba».
—«Mi grito es solo rebuzno
y relinchar quisiera yo».
—No te preocupes, mi burrito
— yo le decía con amor.
Sin usar nunca la tralla,
obediente y cariñoso,
aunque no fuera caballo
era el burro más hermoso.
«¡Arre, arre, borriquito!»,
¡hay que ver cómo trotó!
él deseo nacer caballo,
30/12/2025
JUAN GARCÍA INES
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